Muy
arruinado, lo visité en 2004 junto a otros pueblos del Sobrepuerto.
Realmente es una zona mágica con un microclima especial.
Te da la sensación de estar lejos del resto del mundo,
en las cercanias había una fuente con otro edificio, pero las vacas lo
tienen todo conquistado y es difícil y peligroso beber.
Su iglesia se llevó a Formigal.
Desde aquí se puede ver al NE el pueblo de Escartín que domina la otra margen del barranco
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